La brecha de género en 2025: avances tímidos, pero la igualdad sigue lejana

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El 18 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Igualdad Salarial, una fecha impulsada por Naciones Unidas para recordar que las mujeres, en promedio, siguen ganando menos que los hombres por un trabajo de igual valor.

Este año, la efeméride llega acompañada de datos recientes del Informe Global sobre la Brecha de Género 2025 del Foro Económico Mundial (publicado el 13 de junio), que revelan que la igualdad global de género se ha alcanzado solo en un 68,8 %, un progreso de apenas 0,3 puntos respecto al año anterior. Aunque el plazo estimado para cerrar por completo esa brecha se redujo de 132 a 123 años, la cifra sigue mostrando lo lejos que estamos de alcanzar una verdadera equidad.

Igualdad salarial: un desafío aún abierto

La participación económica y las oportunidades laborales son uno de los indicadores clave del informe. En 2025, esta dimensión alcanzó solo un 60,7 %, lo que significa que la desigualdad sigue profundamente arraigada en el ámbito laboral y, en especial, en los salarios.

Algunos datos que lo ilustran:

  • Solo el 41,2 % de la fuerza laboral global está compuesta por mujeres.
  • Aunque cada vez más mujeres acceden a estudios terciarios, solo el 29,5 % llega a ocupar cargos de alta dirección.
  • Entre 2015 y 2024, la presencia femenina en puestos de liderazgo pasó de 25,7 % a 28,1 %, pero el progreso se ha ralentizado desde 2022.
  • Las interrupciones en la carrera profesional afectan más a las mujeres: tienen un 55,2 % más de probabilidad de hacer pausas, y de mayor duración (19,6 meses frente a 13,9 meses de los hombres).

Estos factores se traducen en diferencias salariales estructurales: las mujeres, incluso con igual preparación, tienden a concentrarse en sectores peor remunerados y encuentran mayores barreras para ascender en sus carreras.

Dimensiones y panorama global

El informe mide el avance hacia la igualdad en cuatro áreas:

  1. Educación: con un 95,7 % de paridad, es la más avanzada; podría cerrarse en 17 años.
  2. Salud y supervivencia: un 96,2 % de cierre de la brecha.
  3. Participación económica: aún baja, con 60,7 % de progreso y una proyección de 135 años para lograr paridad.
  4. Empoderamiento político: con apenas un 23,4 % de igualdad alcanzada; la estimación es de 162 años para cerrar esta brecha.

En cuanto al liderazgo por países: Islandia, Finlandia y Noruega siguen en la cima, mientras que Reino Unido y Moldavia destacan por sus grandes avances.

A nivel regional, América Latina y el Caribe marcan el ritmo más rápido, con una proyección de solo 57 años para alcanzar la paridad, en contraste con los más de 200 años que se calculan para Asia Central.

Estrategias para acelerar el cambio

El informe resalta el papel de los “Aceleradores para cerrar la brecha de género”, coaliciones público-privadas implementadas en países como Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Panamá, Perú y Egipto.

Su objetivo es transformar la realidad laboral de las mujeres mediante:

  • Licencias parentales más equitativas,
  • Acceso a servicios de cuidado infantil de calidad,
  • Eliminación de sesgos en contratación, retención y ascensos.

Son ejemplos de cómo, con voluntad política y colaboración empresarial, es posible avanzar de manera tangible hacia la igualdad salarial y de oportunidades.

Un día para reflexionar y actuar

En este Día Internacional de la Igualdad Salarial (18 de septiembre), los datos del Informe Global sobre la Brecha de Género 2025 nos recuerdan que, aunque existen avances, la brecha salarial y laboral entre hombres y mujeres sigue siendo un desafío estructural.

La educación y la salud muestran un futuro esperanzador, pero el ámbito económico y político necesita una transformación profunda. La igualdad salarial no es solo una cuestión de justicia: es también una palanca para el crecimiento sostenible, la innovación y la resiliencia económica, en un contexto global lleno de incertidumbres.

Conclusión

Conmemorar este día es una oportunidad para reforzar nuestro compromiso como sociedad y como empresas:

  • Visibilizar las desigualdades aún presentes.
  • Promover políticas activas que aceleren el cierre de la brecha.
  • Fomentar entornos laborales inclusivos que valoren el talento sin distinción de género.

En BIOAZUL creemos que la igualdad salarial y de oportunidades no solo es un derecho humano fundamental, sino también un motor esencial para construir un futuro más justo, resiliente y sostenible.

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